Partió de este mundo
y se fueron
con él sus pensamientos,
conocimientos,
y su intelecto.
Dejó la
problemática existencial
sin concretar
un aporte valedero,
un pensamiento
elevado,
una fórmula
mágica.
La humanidad
sigue en quiebra,
el planeta
está en manos de satán,
la violencia y
contaminación son imperios
y los Dioses
del mal celebran sus últimas orgías.
Todo está
alterado.
Lo que alguna
vez tuvo claro su mente,
continúa
desquiciado, tal como entonces,
cuando
intentaba encontrarle solución.
De que sirvió
pensar tanto;
leer,
aprender, capacitarse.
Y todo para
hallar la alquimia que transforme
esta
turbulenta existencia en algo mejor.
Ya pasó el
momento,
ya se fueron
con él sus conjeturas,
sus proyectos,
sus locuras,
y su afan de
descubrir algún remedio.
Alguna panacea
para este planeta loco y desquiciado
que no deja de
hacer girar a la ruleta;
ignorando y no
admitiendo que así
se desgrana
poco a poco hacia un final inapelable.
Se fue y en
tanto, queda este escrito,
vaya a saber
por cuanto tiempo.
Tiempo que
acabará con otros que también
intentaron
encontrar alguna fórmula.
Se fue sin
pena ni gloria
con un
recuerdo, tal vez temporal,
de algún que
otro ser ligado a su destino
y solo dejó a
sus espaldas un inexistente camino.
Autor: Jorge
Horacio Richino.
Buenos Aires, 5
de julio de 2008.
Todos los
derechos reservados.
http://jorgerichino.blogspot.com
http://huellaspoeticas.blogspot.com/
http://jorgerichino.webcindario.com/
http://elangel.blogcindario.com/
y otras páginas y publicaciones del
autor.